Este lunes elevaron una nota al Ejecutivo para que se desestime la iniciativa impulsada por el oficialismo. “Nos oponemos rotundamente a estas modificaciones inconsultas y arbitrarias que perjudican nuestra calidad de vida”, plantearon.
Vecinos de Playa Grande rechazaron el proyecto del oficialismo que busca la vuelta de los DJ y el baile en locales gastronómicos a partir de diversas modificaciones en la ordenanza 14.000.
A través de una nota elevada este lunes al intendente Agustín Neme, plantearon su “preocupación” por estos posibles cambios en la normativa vigente. Y recordaron que diversos “conflictos del pasado” se dieron a partir de este tipo de habilitaciones.
Tal como informó LA CAPITAL, la propuesta presentada por el concejal Marcelo Cardoso (PRO) apunta a realizar diversos cambios en la ordenanza 14.000, que regula la realización de espectáculos públicos en los locales gastronómicos, centros culturales, clubes y centros comerciales.
Entre los principales ejes, la iniciativa busca la incorporación de DJ y “performances y disciplinas que requieran espacio escénico” o “sean promocionadas por el establecimiento”.
Mientras que la ordenanza actual establece que “la actividad baile” por parte del público, aun en forma espontánea, queda expresamente prohibida, con excepción de aquellos lugares en que dicho rubro esté contemplado en la habilitación”, la modificación apunta a permitirlo.
Lo dice así: “La manifestación del público durante el evento será considerada de carácter natural –incluyendo palmas, cantos, gritos y baile– y no será pasible de sanción para el establecimiento, siempre que no afecte la salubridad, seguridad y/o buenas costumbres”.
A su vez, la norma vigente indica que “el sonido que trascienda al exterior del local no podrá superar los 8 Db.A. sobre el ruido del fondo medido”. En tanto, la propuesta del PRO señala que “la existencia de ruidos molestos será determinada conforme a la norma IRAM 4062/2021”.
Cuando se utilicen equipos de amplificación del tipo potencias, los locales no pueden exceder las 150 personas “salvo aquellos cuya actividad sea la de expansión nocturna”, señala la ordenanza 14.000. Este requisito está excluido en la iniciativa oficialista.
Otro cambio central apunta al horario. Hoy los espectáculos en locales gastronómicos pueden realizarse de 10 a 13 y de 18 a 2. El nuevo proyecto impulsa que se realicen hasta las 4.
Rechazo
“Tenemos sobradas experiencias de la ineficiencia de controles por parte de los organismos del Estado una vez habilitados este tipo de locales que, invariablemente y más allá de cualquier ordenanza o legislación, violan y desvirtúan sus actividades permitidas en perjuicio de los habitantes residenciales”, resaltaron los vecinos en su misiva elevada al Ejecutivo.
En otro pasaje de la nota, recordaron un informe de la Defensoría del Pueblo de la Nación de 2008 en el que se dio cuenta del “impacto ambiental por contaminación urbana” en sectores como Alem, donde solían darse este tipo de actividades, constituyéndose en una meca de la nocturnidad en décadas pasadas.
“Hoy, completamente saneada de esa problemática, nos cuesta entender que quien ejerciera funciones dentro del área de Inspección (NdR: el concejal Cardoso), organismo de contralor de dichos establecimientos en aquellos años que no sólo recibió reclamos de los vecinos, sino que constató esos excesos, promueva esta modificación en la ordenanza”, expusieron los vecinos.
También mencionaron el último relevamiento de la Unión de Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), donde se destaca que la zona de Alem es una de las más consolidadas, con un 96,84% de locales abiertos. Y plantearon que el sector se podría ver “amenazado” por un “proyecto absolutamente innecesario”, que podría llevar a revivir la “traumática experiencia” de años anteriores.
Además, recordaron una carta de intención firmada el 15 de agosto de 2008 por el Gobierno Provincial, el Municipio, el Consorcio Regional Portuario, la Cámara de Restaurantes, Bares y Afines de Playa Grande y comerciantes individuales.
En el documento, las partes coincidieron en que la “actividad comercial vinculada con la nocturnidad” en la zona “ha generado una situación altamente conflictiva de características inusitadas que trasciende el ámbito de la mera relación de tolerancia entre vecinos y comerciantes”.
“Claramente se confirma el grave nivel de conflicto que este tipo de actividades generan, y que entendemos que con esta modificación no solo se pueden reiterar, sino agravarse”, alertaron los vecinos.
A partir de estas consideraciones, enfatizaron: “Los vecinos residenciales de Playa Grande nos oponemos rotundamente a estas modificaciones inconsultas y arbitrarias que nos colocan en riesgo severo de perjudicar nuestra calidad de vida. No solamente a nuestra zona específicamente, sino a todo el Partido de General Pueyrredón”.
Por estos motivos, le solicitaron a los concejales que desestimen los cambios propuestos en el proyecto de ordenanza. “No se aprecia ninguna medida superadora de la original ordenanza. Solo beneficia a un sector, generando innecesarios conflictos de convivencia entre vecinos residenciales y comerciantes”, concluyeron.